La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha emitido bonos internacionales por un total de 1,500 millones de dólares, según un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) este jueves. Esta operación, realizada el 28 de enero, tiene como objetivo refinanciar la deuda de la empresa y financiar nuevos proyectos. El Gobierno de México está revisando la gestión de sus empresas estatales de energía, como Pemex y CFE, y desde hace varios meses se enfoca en mejorar sus finanzas.
La emisión de bonos se estructuró en dos instrumentos: un bono bullet a ocho años con un tipo de interés del 6.045%, destinado a la recompra de deuda existente, incluidos títulos que vencen en 2027 y 2029. El segundo bono tiene un plazo de 25 años con una vida media de 12 años y una tasa de 6.5%, y está dirigido a financiar proyectos de la CFE para 2026. La administración de Claudia Sheinbaum ha comenzado a abrir la puerta a la inversión privada en el sector energético mediante contratos mixtos, lo que busca reactivar las empresas públicas que han enfrentado dificultades financieras.
La CFE ha informado que esta nueva emisión de bonos atrajo a 270 inversores globales, lo que generó una demanda histórica que alcanzó los 10,451 millones de dólares, equivalente a una sobresuscripción siete veces superior al monto emitido. La colocación fue gestionada por Bank of America, BBVA, Citi, HSBC y JP Morgan, mientras que Morgan Stanley, Santander y Scotiabank actuaron como bancos colocadores. Según la CFE, este éxito marca un hito en su posicionamiento financiero, al reducir el costo de financiamiento a niveles récord y establecer nuevas referencias para futuras emisiones de deuda tanto de la CFE como de otros actores del sector energético mexicano.
Ante el aumento de la demanda de energía eléctrica, especialmente del sector industrial, la CFE está rediseñando sus operaciones. La administración de Sheinbaum ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo de proyectos eólicos, fotovoltaicos y de ciclo combinado para satisfacer las necesidades de distintos sectores. Aunque la reforma energética de 2014 había permitido la entrada de inversores privados en el sector eléctrico, el enfoque de soberanía energética del actual Gobierno ha limitado las perspectivas en esta industria. A pesar de esto, Sheinbaum ha restaurado el estatus de empresa pública a la CFE y ha facilitado la celebración de contratos mixtos.