Los Tratados Comerciales de la UE y su Impacto Global
La Unión Europea (UE) ha intensificado sus relaciones comerciales con importantes socios del grupo semi-no-alineado de los BRICS. A través de acuerdos como el de Mercosur, que incluye a Brasil, y un pacto de libre comercio con India, la UE busca fortalecer su presencia en el comercio internacional. Estos tratados complementan los firmados en 1999 con Sudáfrica y se han extendido a sus naciones vecinas.
Potencias Medias como Alternativa Global
Estos movimientos estratégicos alimentan la idea de establecer una alianza entre «potencias medias» como respuesta a un «mundo de fortalezas» que tiende a la fragmentación. La visión, promovida por figuras como Mark Carney en Davos, ha captado la atención de líderes políticos y analistas influyentes como Anne-Marie Slaughter de New America y Martin Wolf del Financial Times.
Retos del Comercio Multilateral
La abundancia de acuerdos bilaterales antiproteccionistas ofrece una base sólida para revitalizar el comercio multilateral. Sin embargo, esto se hace más urgente que nunca. Durante su primer mandato, la administración Trump congeló la Organización Mundial del Comercio (OMC), bloqueando la renovación de los paneles arbitrales que eran fundamentales para la solución de disputas comerciales. Esto se ha intensificado en su segundo mandato, donde las decisiones unilaterales han socavado los principios fundamentales de la OMC.
Desafíos Estructurales y Necesidad de Reformas
La situación actual ha dejado a muchos acuerdos comerciales liberal/progresistas en una postura vulnerable, carentes de un organismo global con autoridad para dirimir conflictos de manera efectiva. Aunque existen mecanismos de mediación y arbitraje, como los acuerdos de la UE con Sudáfrica y Mercosur, la falta de un foro permanente limita la capacidad para mantener la disciplina comercial.
El Rol de Europa en la Resurrección de la OMC
Ante este panorama, es imperativo que los líderes europeos, con sede en Bruselas, promuevan el resurgimiento de la OMC. Un primer paso sería convocar un foro amplio para discutir la mejor estrategia, apoyándose en diagnósticos existentes para su reforma. Alternativamente, se podría considerar la creación de una nueva institución que no dependa de la figura del líder que desestabilizó a la OMC. Esta cuestión presenta un dilema similar al de la OTAN, aunque con mayores posibilidades de éxito debido a la naturaleza menos agresiva del comercio en comparación con la defensa.