El Gabinete de José Antonio Kast: Entre Moderación y Realismo Político
El reciente anuncio del Gabinete por parte del presidente José Antonio Kast ha sido interpretado como un signo de moderación en la política chilena. Este nuevo equipo se muestra más enfocado en la gestión que en la retórica grandilocuente, priorizando la buena administración por encima de la confrontación. No obstante, esta interpretación necesita un contexto más amplio: Chile se encuentra al inicio de un nuevo ciclo político en un entorno global marcado por la incertidumbre.
Un Escenario Internacional Cambiante
Chile ya no opera dentro de un marco internacional basado en normas y consensos. En lugar de ello, el país enfrenta un contexto donde predominan los intereses geoestratégicos, la lucha por recursos y una lógica de fuerza manifiesta. En este mundo, la afinidad ideológica se ve eclipsada por los intereses nacionales, y la retórica moral se ve a menudo superada por decisiones pragmáticas.
La Política Exterior de Chile: Un Enfoque Realista
La política exterior que se prevé no debe ser entendida a través de simpatías doctrinales, sino como un ejercicio de realismo. Chile es un país pequeño y vulnerable que debe gestionar sus márgenes de maniobra con prudencia, especialmente en su relación con Estados Unidos y China. En este sentido, un alineamiento incondicional con EE. UU. no es viable, dado que China representa el principal destino de las exportaciones chilenas.
Prioridades en América Latina
Este enfoque también se traduce en una inclinación hacia América Latina y sus realidades concretas, como las situaciones en Perú, Bolivia y Brasil. Se sugiere reducir la participación en foros globales y aumentar la presencia en capitales menos prominentes y en las cancillerías de la región, buscando establecer sólidos lazos con el entorno inmediato.
El Rol de las Fuerzas Armadas y los Desafíos Internos
En un contexto internacional cada vez más hostil, el rol de las Fuerzas Armadas de Chile se torna esencial para la defensa, disuasión y soberanía del país. Sin embargo, su involucramiento excesivo en temas de seguridad interna podría acarrear problemas como desgaste y desprofesionalización.
En el ámbito interno, el Gobierno enfrenta un reto considerable: gobernar sin contar con una coalición robusta y con múltiples oposiciones en el Congreso. Esta situación exigirá un alto grado de habilidad política, especialmente cuando se observa que el gabinete actual carece de experiencia en este sentido.
El Desafío de la Gobernabilidad
Un punto fundamental es la noción de que la coordinación del gabinete no debe depender únicamente del círculo presidencial, dado que la historia política chilena demuestra que cuando el poder se concentra en grupos informales, los problemas surgen rápidamente. La falta de experiencia ejecutiva en el presidente requiere un enfoque donde los ministros cuenten con mayor autoridad y respaldo.
La Eficiencia como Talón de Aquiles
El enfoque de Kast hacia la gobernabilidad se centra en la premisa de «hacer las cosas bien», con la idea de que los problemas del país derivan de errores administrativos. Sin embargo, esta postura puede llevar a una simplificación de los desafíos que enfrenta Chile, arriesgando una falta de reflexión sobre los fines y las consecuencias de las decisiones políticas.
La eficiencia puede ser una virtud necesaria, pero sin un marco estratégico que la respalde, esta puede convertirse en una coartada para evitar la responsabilidad sobre los resultados negativos de las políticas.
El Doble Desafío del Nuevo Gobierno
El gobernante enfrenta dos desafíos: primero, equilibrar las relaciones internacionales sin sucumbir a alineaciones ideológicas simplistas y asumir una política exterior fundamentada en intereses estratégicos. Segundo, es imperativo reconocer que la eficiencia administrativa no sustituye la reflexión sobre prioridades y costos. La falta de un relato que oriente la gestión podría llevar a la desintegración de la estructura política que se busca consolidar.