El mercado laboral en Colombia enfrenta un serio desafío: aunque el desempleo está en cifras récord, la formalización del trabajo sigue siendo una barrera difícil de superar. Más de la mitad de los trabajadores ocupados no están afiliados a seguros sociales contributivos, como pensión o salud. Según el último informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la informalidad alcanzó un 55,4% en 2025, manteniéndose en niveles similares a años anteriores.
El Desafío de la Formalización
Mariana Quinche, economista de BBVA Research, destaca que la informalidad ha promediado el 55,7% hasta septiembre del año pasado, prácticamente igual que en 2024. “Desde 2023, la curva se ha mantenido estable a pesar del aumento del empleo”, añade. Por su parte, José Ignacio López, presidente de ANIF, califica la informalidad como un “rompecabezas”. A pesar de que el empleo crece a un ritmo anual del 3,4%, la formalidad parece ser un fenómeno temporal. Según López, “los trabajadores promedio cotizan solo nueve meses al año, regresando a la informalidad posteriormente.” En microempresas de hasta diez empleados, la informalidad alcanza el 85%, en contraste con solo un 2% a 3% en grandes empresas.
Incentivos Desiguales en el Mercado Laboral
La informalidad no solo es un problema de escala, sino también de incentivos. Cristina Fernández, investigadora de la Universidad del Rosario, explica que para las grandes empresas, la formalidad es ventajosa por la deducción de costos laborales en el impuesto de renta. En contraste, las pequeñas y medianas empresas (pymes) enfrentan una carga financiera mayor al intentar formalizar sus operaciones, ya que estas microempresas no están sujetas a impuesto de renta, lo que les hace más costoso contratar de manera formal. Quinche anticipa que, ante el aumento del 23% en el salario mínimo, veremos más traslados a arreglos informales en lugar de despidos masivos.
Comparativa Regional de Informalidad
Colombia presenta un rezago significativo en comparación con otros países de la región. Mientras Uruguay registra tasas de informalidad cercanas al 22% y Chile al 27%, Colombia sigue luchando para reducir su informalidad que se ha mantenido por encima del 55%. Un factor clave es el empleo por cuenta propia, que representa el 47% del total de ocupados en el país, casi el doble que el promedio de América Latina. Esta alta cifra de trabajadores independientes está muy por encima de países como Brasil (31%), Argentina (26%) y Chile (25%).
Desafíos en la Formalización de Trabajadores Independientes
Los trabajadores independientes enfrentan dificultades para formalizarse debido a la legislación, que exige contribuciones de seguridad social basadas en al menos un salario mínimo, independientemente de sus ingresos reales. Esto genera que un alto porcentaje, alrededor del 86%, opte por permanecer en la informalidad. «Una gran parte opta por no formalizarse», indica Fernández.
Impacto en el Sector Agrario
La informalidad también tiene un componente geográfico importante. En el sector agrícola, la informalidad alcanza un 83%, y en actividades como la ganadería puede llegar hasta el 88%. Mientras tanto, en las ciudades, la informalidad varía: Bogotá muestra un 33% y Sincelejo cerca del 69%. Se observa que la informalidad predomina en sectores de baja productividad, como la venta de comidas, y se concentra en áreas como la administración pública y la educación.
La Necesidad de Regulaciones Modernas
El diagnóstico sobre el mercado laboral colombiano plantea la necesidad de actualizar las regulaciones. Según Adriana Guillén, presidenta de Asocajas, se intenta regular un mercado del siglo XXI con leyes del siglo XX, donde solo el 39% de los ocupados posee un contrato laboral tradicional. Los jóvenes son los más afectados, ya que un 56,3% de ellos trabaja de manera informal, y muchos perciben ingresos por debajo del mínimo. Guillén sugiere enfocarse en el «ingreso productivo» y permitir cotizaciones flexibles que se adapten a la realidad del mercado.
Enfoques Regionales y Sectoriales para la Formalización
Para abordar la informalidad, se requiere un enfoque diversificado. Andrea Otero, investigadora del Banco de la República, destaca la necesidad de soluciones específicas por región y sector, como capacitación para cubrir vacantes y mejorar la productividad en sectores con alta informalidad. Ejemplos de éxito, como en la floricultura, demuestran que la formalización es posible cuando se logra aumentar la productividad.
El problema de la informalidad en Colombia es complejo y multifacético, con implicaciones críticas para el futuro del empleo y los derechos laborales en el país.