Tensión entre el Gobierno y la Alcaldía de Bogotá por el aumento de tarifas de TransMilenio
La disputa entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, tiene como telón de fondo el reciente aumento de la tarifa de TransMilenio, el sistema de transporte público de la capital. El incremento a 3.550 pesos, que entra en vigor este 14 de enero, se traduce en un alza de 350 pesos, equivalente a un 10,94% respecto a la tarifa anterior, lo que ha suscitado críticas desde el Ministerio de Transporte.
Críticas del Ministerio de Transporte
El Ministerio, junto a la Superintendencia de Transporte, ha expresado su preocupación por esta decisión, señalando que el reciente incremento del salario mínimo no justifica trasladar un aumento de 350 pesos a los usuarios de TransMilenio. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, argumenta que varios factores deben ser considerados para determinar el costo del pasaje, tales como la inflación, la eficiencia operativa y la gestión contractual. La ministra también destacó que la administración nacional cofinancia la compra de autobuses eléctricos para Bogotá y Soacha, lo que motiva la solicitud de una revisión detallada de la metodología utilizada para calcular el aumento.
Reacción desde la Alcaldía
La respuesta de la Alcaldía no se hizo esperar. Miguel Silva Moyano, secretario general del Distrito, criticó la solicitud del Ministerio, afirmando que el Gobierno busca politizar la situación. En sus declaraciones, afirmó que un aumento similar en las tarifas se ha observado en todo el país, e instó a establecer una «mesa de trabajo» con los ministerios de Transporte y Hacienda para encontrar soluciones al problema.
Postura de TransMilenio
Por su parte, María Fernanda Ortiz, gerente de TransMilenio, adoptó una postura conciliadora y calificó la solicitud del Ministerio como «natural». Aseguró que la empresa estará dispuesta a presentar los documentos técnicos correspondientes. Cabe recordar que el aumento previsto inicialmente era de 200 pesos, basado en proyecciones más conservadoras, pero el incremento del salario mínimo dictado por el presidente Petro alteró esas estimaciones, resultando en el ajuste actual.
A medida que se extiende la crisis en el transporte
Las dificultades no son exclusivas de Bogotá. Otras ciudades también están experimentando aumentos tarifarios; en Cali, el pasaje ha subido 300 pesos, mientras que Medellín evalúa llegar a 3.800 pesos. Las operaciones de TransMilenio, que emplea a 35.000 personas, enfrentan un déficit estructural significativo, con costos de operación anuales que alcanzan los 6,9 billones de pesos. El 20% de esos costos está ligado directamente al salario mínimo.
Desafíos futuros para TransMilenio
TransMilenio se enfrenta a un reto adicional: la posibilidad de un nuevo aumento en la tarifa si los precios de los combustibles continúan en ascenso. Ortiz subrayó que la gestión de importaciones de gas anunciadas por el Gobierno podrían afectar los costos de operación de los vehículos del sistema. Ante esta situación, la Alcaldía ha solicitado que TransMilenio sea priorizado en la distribución de combustible, pero aún no ha recibido respuesta, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro del sistema.