La memoria es un atributo poderoso que influye en nuestra identidad y nos permite revivir experiencias pasadas. Sin embargo, este don también puede convertirse en una carga al hacernos aferrar a recuerdos traumáticos. La conexión entre memoria e imaginación es fundamental, como explica Steve Ramírez, investigador en la Universidad de Boston. “Memoria e imaginación son caras de la misma moneda”, señala Ramírez, quien ha demostrado que las mismas áreas del cerebro se activan al recordar un evento pasado o al imaginar un futuro.
El Engrama y su Evolución
A lo largo de un siglo, la ciencia ha postulado que cada experiencia deja un rastro físico en el cerebro, conocido como engrama. Este concepto ganó relevancia en 2011, cuando Ramírez, junto a Xu Liu, logró reactivar una memoria de pánico en ratones mediante la manipulación de neuronas específicas en el hipocampo. Usando técnicas optogenéticas, activaron un grupo de neuronas que causó que el ratón experimentara miedo sin estímulos externos, evidenciando la posibilidad de «encender» recuerdos de forma precisa.
La Memoria como Proceso Dinámico
Pregunta. ¿Es posible identificar un recuerdo específico en el cerebro, dado que el engrama está distribuido en múltiples regiones?
Respuesta. Creo que eventualmente será posible, pero actualmente se asemeja a un documento digital al que se le hace «Guardar como» cada vez que se recuerda. La memoria es un fenómeno flexible que se adapta y puede ser reescrita con cada evocación.
P. En el pasado, nuestra concepción de la memoria era más rígida. ¿Cómo ha evolucionado este entendimiento gracias a la ciencia?
R. Una de las sorpresas ha sido que, aunque un engrama se modifica con cada recuerdo, activar incluso una pequeña parte puede ser suficiente para reactivar toda la memoria. Un simple olor, como el de un cupcake, puede desencadenar un torrente de recuerdos asociados.
El Acceso a Recuerdos y las Limitaciones Cognitivas
P. ¿Formamos memorias de todo o algunas se pierden por falta de espacio?
R. Aunque no tenemos respuestas definitivas, se sospecha que el cerebro almacena más de lo que creemos, pero solo accede a lo que es relevante para la decisión en el momento. Si bien podemos olvidarnos de ciertos detalles, esos recuerdos aún pueden estar disponibles. A veces, un estímulo externo puede actuar como un disparador para revivir memorias que creíamos perdidas.
Experimentos en ratones indican que hemos podido restaurar memorias clasificadas como perdidas en distintos tipos de amnesia, lo que sugiere que esos recuerdos están permanentes, aunque el acceso sea complicado.
Modificaciones de Memoria en Humanos
P. Dada la imposibilidad de realizar experimentaciones invasivas como la optogenética en humanos, ¿qué métodos podrían emplearse para modificar memorias?
R. Las intervenciones deben ser lo menos invasivas posibles. Por ejemplo, una simple pregunta sobre un evento significativo puede activar recuerdos sin necesidad de procedimientos quirúrgicos. El lenguaje puede ser un recurso terapéutico potente, ya que buscar evocaciones adecuadas puede ayudar a recuperar memorias.
Ética y Consideraciones en la Manipulación de Recuerdos
P. Aunque la posibilidad de modificar memorias es intrigante, ¿no corre el riesgo de alterar aspectos fundamentales de nuestra identidad?
R. Para la mayoría de la gente, los recuerdos forman parte de su identidad. La manipulación de la memoria debería centrarse más en tratamientos terapéuticos para condiciones como el trastorno por estrés postraumático o la depresión, en lugar de ser una herramienta recreativa.
Mejorando la Memoria en el Día a Día
P. ¿Es posible mejorar la memoria a través de prácticas concretas?
R. Las estrategias que han demostrado ser efectivas están asociadas a un estilo de vida saludable: dormir bien, hacer ejercicio, evitar el tabaco, mantener interacciones sociales y participar activamente en el entorno. Una mayor concienciación institucional sobre la importancia de estas prácticas podría generar comunidades más saludables.
La Imperfección Humana y la Memoria
P. La memoria humana parece incluir una cualidad que no puede ser codificada. ¿Cómo se manifiesta esto en contraste con la inteligencia artificial?
R. Los errores y las imperfecciones son parte esencial de la experiencia humana, a diferencia de las máquinas que buscan la eficiencia. Cuando hablamos, no solo transmitimos información; también exprimimos una gama de matices y emociones que caracterizan las interacciones humanas.
Memoria y Construcción de la Realidad
P. ¿Hasta qué punto nuestros recuerdos son una construcción adaptativa más que una reproducción fiel del pasado?
R. La memoria no es simplemente un archivo que almacenamos. Es una mezcla de recuerdos que podemos recombinar para formar predicciones sobre el futuro y reimaginar el pasado. Este proceso nos permite ser creativos, utilizando la memoria no solo para revivir experiencias, sino también para explorar posibilidades no vividas.
La relación intrínseca entre memoria e imaginación demuestra que ambas capacidades son esenciales para la experiencia humana y que, a través de ellas, construimos nuestra percepción del mundo y nuestro futuro.