El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha manifestado en varias ocasiones que su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha sido mal informado por sectores de extrema derecha acerca de su gestión en la lucha contra el narcotráfico. Desde que Trump decidió retirar la certificación a Colombia en septiembre de 2022, Petro ha buscado comunicar que su administración ha logrado reducir el crecimiento de los cultivos de coca y ha intensificado los esfuerzos contra los capos del narcotráfico. Este miércoles, durante una llamada telefónica, presentó cifras que espera sirvan para desmentir las acusaciones de que es un “líder del narcotráfico”. A continuación, se detalla la información clave que dominará su conversación en la Casa Blanca.
Los cultivos de coca: crecimiento estancado en un máximo histórico
Uno de los temas centrales en la discusión es el número de hectáreas de cultivos de coca, un indicador esencial para evaluar la gestión de los presidentes colombianos en el ámbito antidrogas. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), para 2024 se estima que hay 261.000 hectáreas de cultivos de coca en Colombia. Aunque esta cifra es la más alta en la historia del país, el aumento ha mostrado una tendencia a la baja: en 2022 se reportó un incremento del 12%, en 2023 del 10% y en 2024 solo del 3%.
Un dato adicional que hizo público Petro muestra que la Policía calcula en 262.000 las hectáreas actuales, lo que indica que los cultivos no han aumentado en comparación con el año anterior. Este estancamiento es un contraste significativo con el periodo del expresidente Iván Duque, donde se registró un aumento del 43% en 2021.
Producción potencial de cocaína: un dato controvertido
Un aspecto crítico en el debate sobre la lucha contra el narcotráfico es el informe de la UNODC sobre la producción de coca en Colombia, que permanece inédito desde hace meses. El Gobierno de Petro cuestiona los datos presentados por esta oficina, especialmente el informe de 2024 que estima un incremento del 53% en la producción potencial de cocaína, alcanzando las 2.664 toneladas. El Gobierno sostiene que esta cifra es incorrecta y se basa en proyecciones defectuosas.
Según informes no publicados, el aumento real podría ser del 12,6%, ubicado en 3.001 toneladas, aunque sigue siendo un máximo histórico. Esta cifra podría ser utilizada para criticar la gestión de Petro, sobre todo en el contexto de la reciente sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde el representante estadounidense, Michael Waltz, mencionó el informe de la UNODC para justificar acciones en Venezuela relacionadas con el tráfico de drogas.
Las conversaciones entre el Gobierno colombiano y la ONU continúan en un intento por reemplazar el indicador de “producción potencial de cocaína” por el de “cocaína disponible en el mercado”, un cambio que se espera refleje mejor la realidad del narcotráfico en el país.
Incautaciones: un éxito reivindicado por Petro
Desde que asumió el cargo en agosto de 2022, el gobierno de Petro ha incautado 2.800 toneladas de cocaína, la cifra más alta registrada en varias décadas. En comparación, el Gobierno de Duque había incautado alrededor de 2.000 toneladas a lo largo de su período. Sin embargo, la relación entre las incautaciones y la producción potencial ha disminuido, representando menos del 30% de la producción en 2024.
El Gobierno defiende su enfoque al señalar que, aunque el área de cultivo ha crecido, las incautaciones también han aumentado. Este año, se observó un incremento del 19% en las incautaciones, lo que el Gobierno usa para justificar un saldo positivo en su gestión.
Sustitución voluntaria de cultivos: resultados limitados
En la conversación con Trump, Petro afirmó que la sustitución voluntaria de cultivos de coca ha demostrado más eficacia que la erradicación forzada. Sin embargo, los expertos advierten que las cifras comunicadas por el Gobierno sobre 30.000 hectáreas en proceso de sustitución son engañosas. La implementación del programa ha sido lenta y el avance en la erradicación real no se ha verificado.
La Dirección de Sustitución ha indicado que no cuenta con datos claros sobre el progreso del programa, ya que la validación de esta información depende de la UNODC. Esta situación ha generado escepticismo sobre las afirmaciones del Gobierno, recordando que en el programa de sustitución del Acuerdo de Paz, que involucró a 99.000 familias, solo se lograron erradicar 45.000 hectáreas.