Presión sobre los precios del gas en Colombia por logística de importación

Presión sobre los precios del gas en Colombia por logística de importación

Aumento del precio del gas natural vehicular en Colombia

En Cali, William Campo, un taxista que utiliza gas natural vehicular (GNV), ha observado un incremento del 50% en el precio del combustible durante la noche del lunes al martes. Este aumento repentino se debe al vencimiento, el 30 de noviembre, de la mayoría de los contratos de suministro, lo que ha reducido drásticamente la oferta. Adicionalmente, Colombia ha perdido su autosuficiencia de gas a finales de 2024 y ha comenzado a depender de las importaciones, que provienen mayoritariamente de Estados Unidos y Trinidad y Tobago. Estas importaciones llegan a través del puerto de Cartagena y recorren largas distancias, lo que encarece el GNV para los usuarios en el interior del país.

Causas del desabastecimiento de gas en Colombia

Juan Benavides, investigador del sector energético en el centro de pensamiento Fedesarrollo, critica la situación y sugiere que la forma más económica de importar gas sería a través de La Guajira. Actualmente, la única regasificadora operativa en el país, SPEC, está en Cartagena y es propiedad de Promigas. Ecopetrol, la empresa estatal, tiene planes de construir más plantas en La Guajira, Coveñas y Buenaventura, pero estos proyectos aún están en desarrollo y no se prevé su operación hasta 2026.

A pesar de que esta necesidad de importación era previsible, el Gobierno ha sido reacio a reconocer el déficit en el suministro. En febrero de este año, el entonces Ministro de Minas, Andrés Camacho, desestimó la idea de escasez de gas. Esta situación ha llevado a una regresión en la agenda climática del país, y una encuesta de la ANDI indica que solo el 51,9% del gas que necesitarán las empresas para 2026 está asegurado. Ante esta incertidumbre, muchas industrias han comenzado a utilizar combustibles más contaminantes como el propano y el diésel.

Impacto del aumento en el precio del GNV

Las repercusiones de esta crisis de gas no son uniformes en el país. Según Naturgas, el GNV ha visto un aumento del 55% en el mercado mayorista, con incrementos de hasta el 35% en precios al consumidor en áreas como Bogotá, Valle del Cauca y la Costa Caribe. En contraste, el Eje Cafetero ha experimentado ajustes de alrededor del 5%, mientras que en Antioquia y los Llanos las variaciones son menores a ese porcentaje. La industria también se ve afectada, enfrentando aumentos de precios superiores al 28%.

Reservas y la necesidad de inversión

Una de las razones detrás de este desabastecimiento es que las reservas probadas de gas en el país han caído a 5,9 años, el nivel más bajo en dos décadas. Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas, recuerda que en 2012 el país contaba con 11 años de reservas. Para revertir esta tendencia, sería necesario triplicar la actividad de exploración, que ha disminuido considerablemente en los últimos años.

Además, la reforma tributaria de 2022 ha incrementado la carga fiscal sobre las empresas, lo que ha contribuido a la salida de multinacionales del sector, como Shell y ExxonMobil. A esto se suma la reciente insolvencia de Canacol Energy, un actor clave en la producción de gas en Colombia. En este contexto, el número de usuarios del servicio de gas ha aumentado significativamente, pasando de 10,25 millones en 2020 a más de 12,17 millones en la actualidad.

Propuestas para mejorar la situación energética

La red de transporte de gas también presenta deficiencias, al no conectar adecuadamente ciudades clave como Medellín y el Pacífico. Los expertos, como Pearl y Benavides, sugieren implementar una tarifa nacional que unifique los costos, independientemente de la distancia o de la fuente del gas. Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, advierte que cuando el sistema se opera al límite, la seguridad energética del país se ve amenazada.

Implicaciones en la matriz energética

El problema del suministro de gas tiene un impacto directo en la matriz energética de Colombia, que depende de las centrales termoeléctricas que utilizan gas. Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras, señala que este combustible ha actuado como un respaldo en situaciones críticas, como las sequías de 2024. Sin embargo, proyecciones indican que el país podría enfrentar racionamiento de gas hacia finales de 2026 si los períodos de sequía persisten.

Si la situación no mejora y no se encuentran nuevas reservas, el PIB del país podría disminuir 0,1 puntos anualmente entre 2025 y 2031. La esperanza para el sector energético reside en el descubrimiento offshore conocido como Sirius-2, que, de concretarse, podría satisfacer el 45% de la demanda nacional durante 10 años, aunque no se espera que entre en funcionamiento antes de 2030.

Mientras se busca una solución para controlar los precios del gas, usuarios como Campo se ven obligados a incrementar sus objetivos diarios de pasajeros para poder costear el suministro de GNV de su vehículo.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments

Puede que te interese