Detenciones por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo
El Gabinete de Seguridad continúa su investigación sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre. Recientemente, las autoridades han arrestado a Jaciel Antonio ‘N’, conocido como El Pelón, quien es señalado como reclutador para grupos delictivos en Michoacán. Se le atribuye la responsabilidad de haber enrolado a Fernando Josué Leal Aceves y Víctor Manuel Ubaldo Vidales en el atentado contra Manzo.
Detalles de la investigación
La investigación ha revelado que el detenido buscaba potenciales reclutas en centros de rehabilitación para adicciones, con el objetivo de convertirlos en sicarios y distribuidores de droga. Los datos obtenidos de los teléfonos de los jóvenes implicados en el crimen llevaron a los investigadores a Jaciel Antonio ‘N’, de 36 años, quien fue interceptado en un hotel de Uruapan. Enfrenta cargos por delitos de cohecho y violaciones a la salud pública.
Involucrados en el crimen
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, confirmó a través de sus redes sociales que Jaciel Antonio ‘N’ fue responsable de reclutar a las dos personas que asesinaron a Carlos Manzo. La Fiscalía de Michoacán ha destacado que el joven Víctor Manuel Ubaldo, de 17 años, se había unido al crimen organizado bajo la influencia de El Pelón. Tras ser abatido por los escoltas del alcalde, su familia reveló que había estado desaparecido durante días. Se ha informado que Ubaldo era adicto a la metanfetamina.
Planificación del atentado
Ubaldo y su compañero, Fernando Josué Leal Aceves, estaban involucrados en un chat de WhatsApp que servía para organizar el atentado. Según los informes, seguían las instrucciones de Jorge Armando ‘N’, apodado El Licenciado, para acercarse al alcalde y rastrear sus movimientos. Ramiro, un encargado del grupo, había instruido a Ubaldo en el manejo del revólver utilizado en el crimen.
Condiciones del reclutamiento
El secretario Harfuch ha explicado que los jóvenes eran sometidos a castigos físicos si no cumplían con las órdenes. El día 30 de octubre, los reclutas intentaron asesinar a Manzo en una gasolinera, pero al fallar, sufrieron represalias. “Esos tres [Víctor Manuel, Ramiro y Fernando Josué] junto con otros integrantes recibieron castigos por no hacerlo. Los golpean, los encierran…”, aseguró en una entrevista.
Reclutamiento forzado y estructura del crimen organizado
Este caso ha puesto de manifiesto la brutalidad del reclutamiento forzado de jóvenes para el crimen organizado, que a menudo se basa en la adicción a drogas o en falsas promesas de empleo. Los investigadores siguen en busca de los presuntos autores intelectuales del asesinato, incluidos los líderes de las células delictivas en Michoacán, como Ramón Álvarez Ayala, alias ‘R-1’. En paralelo, siete escoltas del alcalde han sido detenidos, acusados de homicidio calificado por omisión en la seguridad de Manzo.
La lucha contra la impunidad y el compromiso por detener a todos los responsables de este crimen continúa con firmeza.