La pérdida o robo de un teléfono móvil puede ser una experiencia angustiante, especialmente cuando se busca desesperadamente en los bolsillos sin encontrarlo. Según datos del Ministerio del Interior, el año pasado se sustrajeron 120.000 teléfonos en España. Conocer el código IMEI, que identifica a cada dispositivo, puede ser crucial para su recuperación. Este artículo tiene como objetivo orientar a los usuarios sobre cómo proteger sus teléfonos y actuar en caso de robo.
Riesgos para los teléfonos móviles
El robo no es la única amenaza a la que están expuestos nuestros dispositivos. Los teléfonos pueden infectarse mediante programas maliciosos, conocidos como malware, especialmente al descargar contenido o aplicaciones sin precaución. Héctor Paredes, profesor de Ingeniería del Software en U-Tad, destaca que, aunque los móviles son seguros, las vulnerabilidades suelen ser provocadas por acciones del usuario, como hacer clic en links fraudulentos.
Medidas de protección y recuperación en caso de robo
Si bien la angustia ante la pérdida es comprensible, existen herramientas para recuperar el dispositivo y proteger su contenido. A continuación, algunas recomendaciones a seguir:
1. Activar la localización
Los teléfonos modernos permiten ser localizados y gestionados de forma remota, siempre que se haya activado esta función previamente. Tanto iPhone como Android ofrecen sistemas integrados de localización. En iPhone, se encuentra en «Buscar» o «FindMy», mientras que en Android se llama «Find My Device». Estas opciones deben ser habilitadas en la sección de Ajustes.
2. Borrar el contenido
Una vez activado el modo de localización, es posible solicitar el borrado del contenido de manera remota, evitando así que los ladrones tengan acceso a información personal. Sin embargo, esta opción requiere que el dispositivo esté conectado a internet. En iOS 15 y versiones posteriores, es posible seguir localizando el dispositivo incluso después de haberlo borrado, siempre que no se elimine de la cuenta de iCloud.
3. Denunciar el robo
Es esencial reportar el robo tanto a la compañía telefónica como a la policía. Esto ayudará a prevenir el uso fraudulento del dispositivo y facilitará su posible recuperación. Al formalizar la denuncia, se solicitará el código IMEI, que puede obtenerse marcando *#06# o consultando al fabricante.
4. Cambiar las contraseñas
Modificar las contraseñas de cuentas activas en el teléfono es una medida crucial. Los proveedores de servicios permiten recuperar cuentas a través de formularios si se desconoce la contraseña actual.
5. Actuar rápidamente
Los primeros minutos tras el robo son críticos, ya que los ladrones suelen intentar apagar el dispositivo o desconectarlo de internet. Algunas acciones recomendadas incluyen:
- Impedir el acceso al centro de control: Desactivar la opción que permite acceder a configuraciones rápidas desde la pantalla bloqueada.
- Retrasar cambios en la huella de acceso: Activar funciones que permiten retrasar el tiempo para cambiar las configuraciones del dispositivo.
- Bloquear aplicaciones: Utilizar opciones nativas de bloqueo o funciones adicionales que limitan el acceso a aplicaciones sensibles.
Proteger el contenido del teléfono
Tanto la información almacenada en el teléfono como en la tarjeta SIM puede resguardarse. Expertos sugieren las siguientes medidas:
Un número para dificultar el acceso
Es fundamental establecer un código de acceso o de bloqueo que impida el uso no autorizado del dispositivo. En Android, es posible implementar un patrón de desbloqueo que no se muestre en la pantalla, así como métodos biométricos como reconocimiento facial o huellas dactilares.
El olvidado PIN de la SIM
El PIN de la SIM es una medida de seguridad que muchos usuarios olvidan activar. Este bloquea la línea hasta que se introduzca el número correcto y puede ser configurado en la sección de Ajustes.
Los riesgos de las aplicaciones y cómo evitarlos
Aunque los móviles ofrecen mejor protección que los ordenadores, los expertos advierten que la infección por malware a menudo resulta de acciones del usuario. Para evitar estas amenazas al descargar aplicaciones, se recomienda:
- Descargar solo de tiendas oficiales, como Apple App Store y Google Play.
- Revisar los permisos que solicita la aplicación y desconfiar si pide acceder a información no relacionada con su función.
- Configurar cada aplicación para limitar el acceso a otros datos o funcionalidades, asegurando que solo se utilicen cuando sea necesario.
Cuidado con las redes Wi-Fi abiertas
Las redes Wi-Fi no seguras pueden ser un riesgo, ya que permiten el acceso no autorizado a los datos del usuario. Desconectar y olvidar estas redes tras su uso puede prevenir conexiones indeseadas en el futuro.
Recursos de concienciación sobre seguridad digital
Banco Santander proporciona a sus clientes información sobre la creación de contraseñas seguras y recursos para prevenir fraudes digitales. Además, ofrece canales de comunicación para resolver dudas y alertar sobre posibles estafas.
La protección de dispositivos móviles es esencial ante el aumento de robos y amenazas cibernéticas, y seguir estos consejos puede ayudar a los usuarios a mantener su información segura.