La reciente imposición de un arancel del 12,5% por parte de Estados Unidos a Chile, junto a otras 59 economías, ha sorprendido al Gobierno de José Antonio Kast. Esta medida surge como un castigo por la supuesta falta de acciones para controlar las importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso. La administración de Kast, que esperaba un trato preferente gracias a su cercanía ideológica con Donald Trump, se enfrenta ahora a desafíos económicos y políticos significativos.
Estrategia Desviada
Ignacio Walker, politólogo y exministro de Relaciones Exteriores, ha calificado el arancel como un duro golpe para Chile. Durante una reunión previa, el canciller Francisco Pérez Mackenna había destacado a EE. UU. como el principal socio estratégico de la nación, haciendo aún más sorprendentes las medidas adoptadas por Washington. Comparó esta situación con el trato recibido por Argentina y El Salvador, que lograron un arancel menor, del 10%, suscitando dudas sobre la estrategia de La Moneda en su relación con EE. UU.
Errores en la Gestión Diplomática
Ascanio Cavallo, analista político, ha señalado que el Gobierno ha caído en la trampa de pensar que la afinidad ideológica con la Casa Blanca garantizaría un trato privilegiado. “El Gobierno de Trump no actúa por razones ideológicas, sino por intereses”, comentó Cavallo. Bajo la gestión de Kast, se buscó mejorar las relaciones tras las dificultades del mandato anterior, donde el Departamento de Estado tomó decisiones que afectaron a funcionarios chilenos.
Además, el nombramiento de un embajador sin experiencia política y la orientación de la Cancillería, ha llevado a críticas sobre la falta de una estrategia más integral y política en las relaciones internacionales.
Reacciones de la Cancillería Chilena
Ante la nueva medida comercial, la Cancillería chilena emitió un comunicado defendiendo que la sanción no es específicamente dirigida contra Chile. El canciller Pérez, en una reciente visita a Lima, evitó mencionar una posible violación del Tratado de Libre Comercio vigente y enfatizó la necesidad de buscar soluciones. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, anunció la llegada de Jeffrey Goettman, de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU., para continuar las negociaciones.
Críticas Internas
A pesar de la posición oficial del Gobierno, algunos miembros del Gabinete, como el ministro de Agricultura, Jaime Campos, han calificado la decisión de EE. UU. como “injusta” y “arbitraria”. Campos argumentó que la alegación de trabajo forzoso en Chile es infundada y violenta principios del comercio internacional. En contraste, el canciller respondió que su enfoque está en resolver el problema a través de la negociación.
Productos Afectados y Estrategias Futuras
Los productos chilenos que se intentan proteger de este arancel incluyen vinos, salmones, carnes de aves, mejillones, y lácteos, entre otros. Cavallo sugiere que, si bien algunos productos estratégicos como cobre, litio y celulosa no están sancionados, la administración de Kast necesita actuar para defender efectivamente el Tratado de Libre Comercio.
Con la vista puesta en el futuro, el Gobierno chileno también está fortaleciendo relaciones comerciales con otros mercados, apuntando hacia el sudeste asiático y la India como nuevas oportunidades para diversificar su base económica y comercial.