Las diferencias entre el expresidente Álvaro Uribe y el actual mandatario electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, han comenzado a tensar la relación que, a pesar de coincidencias ideológicas, no ha logrado mantenerse armoniosa. El principal punto de conflicto es la elección de la presidencia del Congreso. Mientras Uribe respalda al senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, De la Espriella apoya a Alfredo Deluque, de La U. Este viernes, Uribe se pronunció en varias emisoras y manifestó su rechazo a ceder el control de su movimiento político al partido que busca establecer De la Espriella, Defensores de la Patria.
En una entrevista con Caracol Radio, Uribe expresó su determinación: “Si el tigre [apodo de De la Espriella] va a rugir contra nosotros, nos toca proceder como las abejas: trabajar mucho”. Esta declaración subraya la intención del expresidente de fortalecer su partido ante la inminente lucha política, asegurando que apoyará lo que beneficie al país, pero sin comprometer la independencia del Centro Democrático, la segunda fuerza más potente en el Congreso colombiano.
Uribe reveló que, tras las elecciones de junio, De la Espriella le prometió no intervenir en el Congreso ni fundar un partido nuevo; sin embargo, miembros de su entorno han solicitado al Consejo Nacional Electoral el reconocimiento oficial de su partido, aunque no lograron el umbral del 3% en las elecciones al Senado, requisito necesario para tal fin. De la Espriella argumenta que su caso es excepcional, dado el respaldo recibido con casi 13 millones de votos en las urnas.
“Me toca defender este partido, sobre todo cuando estamos en algo de muy buena fe”, fortaleció Uribe, convencido de que el senador Henríquez es el candidato idóneo para la Presidencia del Senado. También criticó a Deluque por su apoyo a diversas reformas del gobierno saliente de Gustavo Petro, de quien tanto el uribismo como De la Espriella habían sido opositores. Uribe aseguró que el legislador Henríquez no perjudicaría los intereses del nuevo gobierno.
El Centro Democrático, a solo dos días del triunfo electoral de De la Espriella, anunció que se alineará con el nuevo gobierno, aunque tenían plazo hasta principios de septiembre para definir su postura. Uribe, reconocido líder de la derecha colombiana, afirmó que, a pesar de las diferencias, ambos comparten múltiples similitudes en sus enfoques sobre temas clave, como la seguridad y el apoyo a los empresarios.
En sus declaraciones, Uribe reconoció que De la Espriella lo había superado con ideas que ambos habían defendido. Su prioridad actual reside en proteger el partido que fundó en 2013, tras haber presidido el país y apoyar la candidatura de Juan Manuel Santos. Aunque el Centro Democrático cuenta con 47 congresistas en el nuevo Congreso, el partido Salvación Nacional, respaldado por De la Espriella, solo tiene cinco representantes. Para lograr mayorías legislativas, el nuevo presidente necesita sumar apoyos en un Congreso fragmentado en varias colectividades, donde el Pacto Histórico, de Gustavo Petro, tiene la mayor bancada individual.
Aparte de los partidos que ya han manifestado su apoyo incondicional, como Cambio Radical, se espera que el partido Conservador, La U y Mira también puedan colaborar con el nuevo gobierno. Sin embargo, en medio del conflicto existente con Uribe, estas coaliciones podrían verse afectadas. La batalla política por la presidencia del Congreso, en este contexto, sigue siendo un tema central en la agenda política colombiana. Uribe, en un tono directo, sugirió a De la Espriella que “pídale un placito a Deluque, presidente”, dejando entrever que la clave para la colaboración es resolver las diferencias de manera pragmática.