Lionel Scaloni, seleccionador de Argentina, no ocultó las dificultades que enfrentó su equipo durante el partido contra Suiza, a pesar de que el adversario jugó con un menos desde el minuto 72. “Después del empate, las cosas se complicaron, pero tras la expulsión la situación cambió. Hoy sufrimos; no logramos conectar pases ni ganar duelos”, reconoció el técnico argentino.
El momento decisivo del encuentro llegó con la tarjeta roja a Breel Embolo, tras intervención del VAR, lo que transformó el juego. Suiza, que acababa de empatar, se vio obligada a replegarse en busca de llegar a la tanda de penaltis. “Fue en ese instante que percibimos una oportunidad. Hasta entonces, todo era complicado. Aunque no fue un asedio, ganamos más por el esfuerzo que por el juego”, analizó Scaloni.
El entrenador defendió el rendimiento previo de su equipo, considerando que “la fase de grupos fue muy buena y ante Egipto estuvimos a la altura.” Sin embargo, reconoció el sufrimiento en el partido contra Suiza. “Es evidente que debemos mejorar. Mi objetivo es progresar en los aspectos donde hoy no logramos brillar. Debo revisar el partido para entender por qué no conseguimos desarrollarnos adecuadamente. Por el momento, le doy el mérito al rival”, afirmó. También destacó que “en Qatar también sufrimos, aunque jugando mejor que hoy, pero no hay que olvidar que hace un mes y medio el panorama era incierto; llegar a semifinales es gracias a los jugadores”, agregó Scaloni, quien advirtió que el estado físico será crucial en las etapas finales del Mundial.
“La regla ha destruido el partido”
Mientras Scaloni reflexionaba sobre las debilidades de su equipo, su colega suizo, Murat Yakin, dirigió su mirada hacia la actuación arbitral, debatiendo la decisión de mostrar a Embolo la segunda amarilla en un momento crucial. “Esa roja nos ha penalizado por una norma inaceptable. Comprendo la necesidad de proteger el arbitraje, pero esta regla ha arruinado el partido. Es doloroso caer de esta manera. No lo merecíamos”, lamentó.
El árbitro inicialmente sancionó a Leandro Paredes con una tarjeta amarilla por una falta sobre Embolo, pero tras la revisión del VAR, decidió revertirla y amonestar al suizo por simulación, llevándolo a la expulsión. “No había justificación para esa amarilla. Fue una situación inocente y no dañina. Es un error arbitral que nos ha costado caro. Esta regla, que no conocía, fue decisiva en el resultado. Es innecesaria y no tiene cabida en el fútbol”, se quejó Yakin. Sin embargo, limitó su crítica a esta decisión y negó cualquier favoritismo hacia Argentina. “No diría que hubo trato de favor. Felicito a Argentina por su pase. Lo lamentable es el dolor de mis jugadores”, concluyó el técnico suizo, resaltando el esfuerzo realizado por su equipo.