La reciente celebración del Mundial en Guadalajara, Jalisco, ha logrado superar las inquietudes que surgieron unos meses atrás en torno a la seguridad en la ciudad. En mayo, el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, generó bloqueos en varias regiones del país y puso en duda la continuidad de Guadalajara como sede del torneo. Sin embargo, autoridades como Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, afirmaron que «no hay ningún riesgo», mientras que Gianni Infantino, presidente de la FIFA, expresó su confianza en que «vamos a México, lo vamos a hacer bien y va a ser fantástico.»
Guadalajara, sede del Mundial 2023
Este viernes, Guadalajara se despide del evento tras haber albergado cuatro partidos. La ciudad se transformó en un punto de encuentro para miles de aficionados que inundaron sus calles durante los juegos, creando un ambiente festivo que ha prevalecido sobre los temores previos al campeonato.
La respuesta de la comunidad
Además de la celebración del fútbol, se registraron manifestaciones de colectivos de madres buscadoras, quienes expresaron su lucha y demandas justo al lado del Fan Fest de Guadalajara. Estos eventos resaltan un contraste en la dinámica social de la ciudad durante el torneo.
A medida que finaliza la fase de partidos en Guadalajara, la ciudad se presenta no solo como una sede futbolística, sino como un espacio de encuentro y celebración que ha sabido sobreponerse a las adversidades previas.