Argentina Adjudica la Concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay a Jan De Nul
El Gobierno argentino ha reanudado la privatización de la hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay, crucial para las exportaciones del Mercosur. Este jueves, se confirmó la concesión a la multinacional belga Jan De Nul, que gestionará esta importante vía fluvial durante 25 años, permitiendo la salida de buques de carga de cinco países sudamericanos hacia el océano Atlántico.
Detalles de la Concesión
Según el comunicado emitido por el Ministerio de Economía, la decisión de otorgar la concesión a Jan De Nul, junto a su socia argentina Servimagnus, se basa en la oferta más competitiva presentada durante el proceso de licitación. En esta instancia, también participó la empresa belga Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME). La oficialización de la medida se llevó a cabo el viernes con la publicación de la Resolución 36/2026 en el Boletín Oficial, marcando el cierre de la mayor licitación del Gobierno de Javier Milei.
Impacto Económico y Operativo
Con la firma del contrato prevista en un plazo máximo de 30 días, se anticipa una reducción del 13,5% en los costos logísticos. Además, esta concesión facilitará la modernización de la Vía Navegable, mediante obras de profundización y la integración de tecnología enfocada en la seguridad de la navegación y la lucha contra el narcotráfico. Esta hidrovía es esencial, ya que representa la salida al Atlántico del 80% de las exportaciones argentinas, especialmente granos y sus derivados, además de cargas provenientes de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay.
Facturación y Alcance de la Concesión
Se prevé que el nuevo operador genere una facturación anual promedio de 628,2 millones de dólares, acumulando un total estimado de 15.707 millones de dólares al concluir la concesión. Esta adjudicación abarca no solo la operación y cobro de peajes, sino también el mantenimiento, la señalización y las tareas de dragado de la hidrovía, desde el kilómetro 1.238 del río Paraná hasta las aguas profundas del Río de la Plata. Además, se comprometerán inversiones tecnológicas que promuevan una mayor velocidad de navegación.
Historia de la Hidrovía y Conflictos Previos
Jan De Nul tiene una trayectoria significativa en esta región, ya que anteriormente administró los 1.400 kilómetros de la hidrovía durante 25 años en un consorcio privado con la empresa argentina Emepa. Tras vencer su contrato en 2021, el control pasó a manos estatales, aunque Jan De Nul continuó con las operaciones a través de un contrato de subcontratación con el Estado. Emepa, por su parte, involucró a su dueño, Gabriel Romero, en un escándalo de sobornos que salió a la luz en 2010.
Con Javier Milei en el poder, se impulsó un nuevo intento de privatización, lanzando un proceso de licitación en noviembre de 2024 que generó controversia. Un consorcio de empresas estadounidenses respaldando a DEME presentó quejas sobre la transparencia del proceso, mientras que el republicano Brian Mast envió una carta advirtiendo sobre vínculos entre Jan De Nul y entidades estatales chinas. En respuesta, Jan De Nul afirmó que, en caso de obtener la concesión, no habría participación china y priorizarían soluciones tecnológicas de empresas occidentales.
Cambios en la Licitación
Esta adjudicación marca el segundo intento de concesión por parte del Gobierno de Milei, después de que el primer proceso resultara nulo en febrero de 2025 debido a la falta de ofertas. Entre los cambios más significativos realizados respecto a la licitación anterior se incluyeron la reducción del plazo de concesión de 30 años a 25 -con una posible extensión de 5 años- y una disminución en los precios de referencia de 4,5 a 3,8 dólares por tonelada de registro neto. También se amplió la profundidad de las obras proyectadas e incorporó la provincia de Entre Ríos dentro de la traza de la hidrovía.