“Vivir solo cuesta vida”, una de las memorables letras de Carlos Alberto Solari, el Indio, resonó con fuerza en el corazón de varias generaciones. La inconfundible voz del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tuvo su inicio en circuitos marginales a fines de los años setenta y durante la década de los ochenta. Con el tiempo, esta banda se transformó en un fenómeno casi religioso, logrando una resonancia ineludible y masiva, no solo en Argentina, sino también más allá de sus fronteras.
El Indio, cuyos fanáticos consideraban su música como una representación de la identidad popular, cultivó una carrera marcada por su críptica poesía y melodías características. A lo largo de su trayectoria, su voz de barítono, llena de modulaciones inesperadas y cautivadoras, se convirtió en un símbolo de la contracultura argentina.
Sin embargo, a los 77 años, Carlos Alberto Solari ha fallecido en su hogar, situado en las afueras de Buenos Aires, dejando un legado imborrable en el mundo del rock argentino. Su famosa frase “El futuro llegó hace rato” sigue siendo un reflejo de su visión artística y su conexión con el público.