Cecilia Rikap, economista originaria de Buenos Aires, ha dedicado años a investigar las dinámicas de poder que rodean a las grandes empresas tecnológicas. En su más reciente obra, Teoría de la dependencia digital (Caja Negra), Rikap actualiza la teoría de la dependencia, elaborada en los años sesenta, para analizar las raíces estructurales del subdesarrollo económico en el Sur Global, enfocándose en la influencia de gigantes como Amazon, Microsoft y Google.
Investigación y Carrera Profesional
Rikap se desempeña como profesora en el University College London y es responsable de investigación en el Instituto para la Innovación y el Propósito Público (IIPP), dirigido por Mariana Mazzucato.
El Enfoque Crítico hacia la Inteligencia Artificial
Pregunta. Su libro comienza con una cita del presidente argentino Javier Milei, quien promete convertir a Argentina en una potencia de inteligencia artificial (IA) para 2024. ¿Cuál es el motivo de esta elección?
Respuesta. Este inicio ilustra los intereses de la extrema derecha en relación con las tecnologías digitales. Contiene tres mensajes cruciales. Primero, la creencia de que la IA generará un crecimiento económico desmesurado es errónea. Aunque puede aumentar la productividad para algunos, también provoca el desplazamiento de trabajadores a sectores menos productivos, como la economía de plataformas, lo que resulta en un efecto macroeconómico limitado.
En segundo lugar, Milei sostiene que Argentina tiene todo lo necesario para sobresalir en IA. Sin embargo, confunde el papel de los desarrolladores de software, que realizan tareas repetitivas, con el de científicos e ingenieros que diseñan modelos complejos y que, en su mayoría, se encuentran en Estados Unidos, donde reciben altos salarios. Además, menciona la Patagonia como un lugar ideal para centros de datos, aunque esto no necesariamente resultaría beneficioso.
La Realidad de los Centros de Datos
P. ¿Por qué considera que estos centros no son deseables?
R. Los centros de datos no son comparables a las fábricas de autos que en el pasado establecieron una transferencia tecnológica en Argentina y Brasil. Más allá de los empleos temporales en construcción, no generarán empleo significativo ni encadenamientos productivos. Operan casi como bases militares, limitando el control gubernamental sobre la actividad que allí se desarrolla. Además, el extractivismo de recursos naturales, como el alto consumo de energía y agua, puede afectar el desarrollo de otras economías regionales.
Teoría de la Dependencia en el Mundo Digital
P. ¿Por qué el enfoque de la teoría de la dependencia es relevante para estudiar la digitalización?
R. Esta teoría introduce matices esenciales para comprender la complejidad del capitalismo digital. Un aspecto clave es el papel de los cómplices locales, ya que el subdesarrollo no se debe únicamente a quienes dominan el capitalismo global, sino también a actores que colaboran desde las periferias. Esto explica por qué empresas de plataformas en América Latina, como Mercado Libre o Rappi, operan dentro de ecosistemas predominados por gigantes tecnológicos.
La Subordinación de los Estados a las Big Tech
P. Usted menciona que los Estados están cada vez más subordinados a las Big Tech. ¿A qué se refiere?
R. Existen múltiples niveles de apropiación estatal. El primer nivel es el lobby, y el segundo implica influir en la formulación de políticas. Por ejemplo, hemos visto cómo la Comisión Europea adoptó propuestas casi literales de Microsoft. El nivel más profundo es que las tecnologías digitales se han convertido en herramientas de gobierno; la administración pública ahora depende de estas tecnologías para su funcionamiento cotidiano, afectando su capacidad de regulación y acción gubernamental.
La Conciencia Colectiva y Desafíos Futuras
P. En un foro de líderes progresistas en Barcelona, ¿qué percepciones encontró sobre estos temas?
R. Los participantes muestran una creciente preocupación por las redes sociales, aunque estas son solo una parte del problema. El verdadero dilema radica en cómo estas multinacionales han adoptado un papel central en la sociedad, lo que requiere una discusión crítica sobre la soberanía digital y la necesidad de tecnologías administradas por instituciones democráticas.
Alternativas y Propuestas de Regulación
P. Usted ha desarrollado el concepto de monopolio intelectual. ¿Cómo lo resumiría?
R. Se refiere a cómo estas empresas controlan la producción de conocimiento y se apropian de este, afectando a otros actores como startups y universidades. Este monopolio orquesta el proceso de innovación manteniendo el control sobre la producción y los beneficios derivados del conocimiento.
Impacto de la IA Generativa y el Futuro
P. ¿Qué efecto ha tenido la IA generativa en estas dinámicas?
R. La IA generativa ha diversificado el flujo de datos hacia estos monopolios, lo que potencia su control sobre la producción y las cadenas de valor. La dependencia de servicios como los que ofrecen Amazon, Microsoft y Google se incrementa a medida que más entidades utilizan sus plataformas, lo que restringe nuestras opciones a largo plazo.
Propuestas para el Futuro
P. ¿Cómo deberían responder las instituciones a este fenómeno?
R. Buscar la soberanía digital es crucial. Es necesario discutir de manera colectiva qué tecnología y qué datos queremos manejar. Desde una perspectiva individual, la organización sindical debe ir más allá de las luchas por salarios e incluir la reflexión sobre el uso de modelos de IA. Los gobiernos progresistas deben aumentar su imaginación política para regular estas empresas, cobrando mayores impuestos y promoviendo alternativas tecnológicas propias.
P. ¿Por dónde empezaría?
R. La regulación es fundamental, pero también se deben crear ecosistemas alternativos. Podrían iniciarse estos cambios desde la administración pública, por ejemplo, en educación, desvinculando el ecosistema escolar de Google. Es posible construir centros de datos soberanos si los países colaboran. Se dispone de las herramientas necesarias para avanzar en este sentido.