Royal Caribbean y el desarrollo de ‘Perfect Day’ en Mahahual, Quintana Roo
En 2025, la empresa de cruceros Royal Caribbean designó a Ari Adler Brotman, un empresario mexicano y exdirector del Instituto de Desarrollo y Financiamiento del Estado de Quintana Roo (Idefin), como su representante en México. Esta decisión marcó el inicio de una millonaria inversión, que incluyó la proyección de un parque acuático en Mahahual, una comunidad pesquera que cuenta con poco más de 2,600 habitantes y está situada frente al Caribe, cerca de uno de los arrecifes más importantes del mundo.
Compromiso con el medio ambiente
Días antes de que Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) del Gobierno federal, anunciara que no permitiría la construcción del proyecto Perfect Day, Brotman destacó la falta de información precisa sobre la inversión de Royal Caribbean en el estado de Quintana Roo. El directivo se refirió a los compromisos de la empresa en la región.
Pregunta: Royal Caribbean asegura que hay afirmaciones sobre Perfect Day que no son precisas. ¿Cuál es su posición?
Respuesta: Royal Caribbean tiene casi 60 años de experiencia en el sector y ha operado destinos similares a los que proponemos en Perfect Day. Somos una empresa que se preocupa profundamente por los temas ambientales. Hemos elaborado una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) detallada y bien fundamentada. Sin embargo, hemos notado una gran cantidad de desinformación en los medios y redes sociales. En Mahahual, existe un rezago histórico en infraestructura, y como inversionistas, buscaremos contribuir a mejorar esa situación. Se ha afirmado erróneamente que destruiremos 90 hectáreas de manglar, cuando en realidad nuestro proyecto abarca 45 hectáreas de terreno urbanizado y las otras 45 son una reserva de manglar que adquirimos con el objetivo de restaurarla, pues se encuentra dañada.
Aprobaciones y críticas
P: ¿Qué puede decir sobre el cambio de uso de suelo que el ayuntamiento de Othón P. Blanco autorizó rápidamente y el análisis que Greenpeace hace de su MIA?
R: El Plan de Desarrollo Urbano (PDU) podría parecer que fue aprobado de manera apresurada, pero en realidad estaba autorizado desde diciembre de 2024. Cuando llegamos, se presentó la urgencia de obtener las autorizaciones necesarias para el beneficio de la población de Mahahual.
P: ¿Qué opina sobre las críticas a su MIA?
R: No existe una MIA perfecta. Todas son perfectibles, y estamos abiertos a incorporar sugerencias constructivas.
Suspensiones y amparos
P: ¿Qué hay sobre la suspensión que determinó en enero la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) al paralizar temporalmente sus obras?
R: La clausura fue el resultado de una denuncia pública. Durante la visita de Profepa, se basaron en información errónea que llevó a su personal a registrar daños que no existían. En visitas posteriores, se confirmó que solo se realizaba la demolición de un antiguo parque acuático, y teníamos todas las autorizaciones correspondientes.
P: ¿Y qué hay de las demandas de amparo contra el proyecto?
R: Confiamos plenamente en las autoridades ambientales y judiciales. A pesar de que nuestros detractores han decidido llevar sus quejas a las redes sociales, nosotros preferimos resolver estos asuntos a través de los canales legales adecuados. Estamos preparados para afrontar cualquier obstáculo legal que se presente.
Sobre los detractores y el compromiso con Mahahual
P: ¿A qué se refiere con detractores?
R: Todos los proyectos de gran envergadura generan opiniones a favor y en contra. Muchas personas se oponen sin conocer los detalles del proyecto, lo que puede afectar a la comunidad de Mahahual. Existe un rezago en la región, y deseamos ayudar a remediarlo. Es lamentable que el futuro de esta comunidad, que ha sido olvidada por tanto tiempo, se decida a miles de kilómetros en redes sociales.
P: ¿Qué puede decir sobre el presunto conflicto de interés en su nombramiento?
R: Hemos tomado precauciones para evitar cualquier conflicto de interés. Mi papel en el Idefin siempre fue atraer inversión y no tuve contacto con Royal Caribbean hasta después de haber abandonado el cargo. Desde mi incorporación, no hemos buscado autorizaciones que cambien significativamente el rumbo del proyecto.