La reciente tragedia de Isidora, una niña de apenas dos años y ocho meses que cayó desde el undécimo piso de un edificio en Las Condes, Santiago, ha reavivado el debate en Chile sobre la instalación de mallas de seguridad en ventanas. Este incidente tuvo lugar el pasado domingo, mientras la menor estaba bajo el cuidado de su padre, Jorge Constanzo, quien enfrenta cargos por homicidio por omisión con dolo eventual.
Contexto del Incidente
El trágico suceso ocurrió alrededor de las 17:10 horas, cuando una vecina del cuarto piso escuchó un fuerte golpe y alertó a emergencias. Carabineros y funcionarios del edificio encontraron a Isidora en el estacionamiento, y tras 40 minutos de búsqueda, localizaron el departamento de su padre. La fiscalía indicó que Constanzo había asistido a una fiesta la noche anterior y regresó a su hogar cerca de las 5:00 horas de la madrugada, antes de la tragedia.
Constanzo tenía un régimen de visitas establecido por el Juzgado de Familia de Pudahuel, donde se le permitía ver a Isidora un domingo al mes. Sin embargo, llegó tarde a recogerla y, tras detenerse a almorzar en un restaurante donde consumió alcohol, se quedó dormido junto a su pareja, dejando a la menor sola en un dormitorio con una ventana sin protección.
Falta de Medidas de Seguridad
El abogado de la madre de Isidora, Gloria Ortiz, reveló que el régimen de visitas incluía la condición de que se instalaran mallas de seguridad en las ventanas del departamento, un acuerdo que Constanzo no cumplió. “El ventanal correspondiente no tenía malla de seguridad”, declaró. Ortiz expresó su consternación, calificando el acto de negligencia del padre como un factor crucial en la muerte de su hija.
Investigaciones y Consecuencias Legales
La fiscalía formalizó los cargos contra Constanzo por homicidio por omisión, un delito que implica la responsabilidad de una persona en la muerte de otra por no realizar acciones que estaba legalmente obligada a llevar a cabo. Aunque inicialmente se le imputaron graves cargos, el Juzgado de Garantía de Santiago recalificó el delito a un cuasidelito de homicidio, catalogándolo como “imprudencia temeraria». La jueza rechazó la prisión preventiva, estableciendo medidas menos severas, pero la fiscalía apeló la decisión.
Impulso a la Ley de Seguridad en Ventanas
El incidente ha revitalizado el impulso al proyecto de Ley Valentín, que busca obligar la instalación de sistemas de seguridad en ventanas y balcones de edificios altos. Esta propuesta surgió tras la muerte de Valentín Brain, un niño que falleció en 2022 tras caer de un edificio en San Pedro de la Paz. Desde entonces, la madre del pequeño ha sido una voz activa en la promoción de medidas de seguridad infantil. Hasta la fecha, la Ley Valentín ha estado en discusión durante casi un año, y se espera que la Comisión de Vivienda del Senado revise el proyecto en su detalle.
La muerte de Isidora y la falta de seguridad en los espacios de vivienda han reabierto un diálogo crucial sobre la protección de los más jóvenes en Chile, resaltando la urgencia de legislar en temas de seguridad infantil. El avance de la Ley Valentín podría ser un paso significativo hacia la prevención de tragedias similares en el futuro.