El ejército israelí ha intensificado sus operaciones militares en Líbano, a pesar de un alto el fuego temporal. Este miércoles, se registraron tres bombardeos israelíes en el sur de Beirut, resultando en la muerte de al menos ocho personas, entre ellas dos niños, según el Ministerio de Sanidad local. Las agresiones ocurrieron en carreteras públicas, en horarios de alta circulación, conectando la capital con la ciudad de Sidón, a decenas de kilómetros del conflicto entre Israel y Hezbolá.
Demandas de mediación internacional
En medio de esta escalada, el canciller chino, Wang Yi, ha instado a Pakistán a “intensificar los esfuerzos de mediación” para abordar la situación en el estrecho de Ormuz, vital para el tránsito de recursos energéticos. Este estrecho representa aproximadamente el 45% de las importaciones chinas de petróleo y gas. Wang Yi realizó estas declaraciones en una conversación telefónica con su homólogo paquistaní, Ishaq Dar, justo antes de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a China.
Postura estadounidense frente al conflicto
Antes de su partida, el presidente Trump afirmó que buscará una resolución pacífica en la región de Irán, añadiendo que logrará el triunfo “por la vía pacífica o de otra manera”. Estas palabras reflejan la creciente tensión y la complejidad del conflicto, donde múltiples actores internacionales están involucrados.
La situación en Líbano continúa siendo crítica, mientras se esperan desarrollos en la mediación y la respuesta internacional ante el conflicto que afecta a la región.