El pasado martes, una masiva movilización en Buenos Aires agrupó a cientos de miles de personas en la Plaza de Mayo y las avenidas adyacentes con el lema: “Milei, cumplí la ley”. La marcha, que exigía al Gobierno de Javier Milei el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, se convirtió en un espectáculo de unidad entre estudiantes, profesores y trabajadores universitarios, quienes criticaron el ajuste en las universidades públicas y la falta de fondos asignados por el Congreso.
Protestas en Todo el País
Organizada por universidades, sindicatos docentes y federaciones estudiantiles, esta marcha tuvo repercusiones en varias ciudades argentinas, incluyendo Córdoba, La Plata, Rosario, Mendoza y Tucumán. Según los organizadores, a nivel nacional participaron más de un millón y medio de manifestantes, evidenciando la fuerza del movimiento estudiantil y académico.
Las Demandas de la Comunidad Académica
Los participantes llegaron al centro de Buenos Aires desde el mediodía, acompañados por el sonido de tambores y redoblantes, mientras portaban banderas de diversas universidades y agrupaciones políticas. Los carteles reflejaban mensajes claros: “Sin universidad pública no hay futuro” y “La libertad sin educación es una mentira”, entre otros. Las críticas se dirigieron también a Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien enfrenta acusaciones de enriquecimiento ilícito.
La Crisis Financiera en el Sistema Universitario
Desde la llegada de Milei a la presidencia en 2023, las transferencias presupuestarias para universidades han disminuido en un 45.6%. En este contexto, el poder adquisitivo de los docentes se ha visto severamente afectado, con salarios que han perdido más de un tercio de su valor real en comparación con la inflación acumulada. El presupuesto propuesto por el Gobierno para este año, de 4.8 billones de pesos (aproximadamente 3.400 millones de dólares), contrasta con los 7.2 billones que las universidades consideran esenciales para su funcionamiento.
Incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario
El reclamo central es que el Ejecutivo respete la ley de financiamiento universitario, la cual fue aprobada el año anterior por un amplio consenso en el Congreso. A pesar de que el veto presidencial fue rechazado por los legisladores, Milei continuó ignorando la legislación bajo el argumento de que afectaría el superávit fiscal. Ante el incumplimiento, las universidades han recurrido a la justicia, obteniendo dos fallos a favor que fueron apelados por el Gobierno.
Respuesta del Gobierno y Conclusiones de la Marcha
Antes de la protesta, el Gobierno expresó su rechazo a las demandas, acusando a las universidades de politizar el reclamo y desestimando la marcha como un acto opositor. Alejandro Alvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, subrayó que solo cumplirían con la ley de presupuesto y criticó la baja tasa de egreso en las universidades.
La manifestación culminó con un acto que abordó la difícil situación del personal académico. Franco Bartolacci, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), enfatizó la necesidad de un salario digno para docentes y no docentes. En la lectura de un documento consensuado, los líderes estudiantiles instaron a la Corte Suprema a garantizar el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, defendiendo la educación pública como un derecho fundamental y un pilar de justicia social en Argentina.