Conflicto entre Administraciones ante la llegada del crucero MV Hondius
Un choque administrativo se ha producido a pocas horas de la llegada del crucero antártico MV Hondius, que ha padecido un brote de hantavirus entre su pasaje. Mientras los ministros de Sanidad, Interior, y Política Territorial y Memoria Democrática —Mónica García, Fernando Grande-Marlaska y Ángel Víctor Torres— anunciaban sus planes para el desembarco de los pasajeros, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, comunicó su negativa a permitir el fondeo del navío.
Preocupaciones sobre la seguridad sanitaria
Clavijo expuso su preocupación en una entrevista televisiva, destacando que “dado que el virus puede ser transmitido por roedores, tenemos reparos sobre si algún roedor podría descender del barco y poner en peligro la seguridad de los canarios”. Sin embargo, un informe del Ministerio de Sanidad, al que se ha tenido acceso, negaba la posibilidad de que un roedor saliera del buque, indicando que no hay antecedentes de este tipo y que las inspecciones realizadas hasta ahora no han hallado roedores a bordo.
Decisiones unilaterales y propuesta de solución
A pesar de las afirmaciones del gobierno central sobre la situación, Clavijo criticó que la reunión se realizó sin la preparación acordada y acusó a las autoridades de tomar decisiones “de manera unilateral”, sin compartir los informes y protocolos solicitados por su ejecutivo. En respuesta, la directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez Velasco, firmó una resolución administrativa que permitió la acogida del barco, desestimando así el veto canario.
Según lo previsto por el Gobierno de España, el desembarco de pasajeros estaba programado para el domingo. No obstante, al menos dos vuelos —de Países Bajos y Australia— experimentarían retrasos, lo que podría obligar al crucero a permanecer anclado hasta el lunes. Clavijo sugirió redistribuir a unos 40 pasajeros en los aviones disponibles, que están volando a menos del 10% de su capacidad. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por los ministros citando criterios de la Organización Mundial de la Salud, sin ofrecer documentación que justificara su decisión.
El dilema del fondeo y el seguimiento sanitario
El presidente canario cuestionó: “¿Por qué en un avión de 210 pasajeros pueden ir 14 y no 34?”. Además, descartó que el buque continúe navegando hacia Países Bajos, dado que el Gobierno central afirmó que nadie en el barco presentaba síntomas. Clavijo defendió que si los pasajeros estaban sanos, no había razón para que el barco fondeara en Canarias.
Clavijo instruyó a la Autoridad Portuaria de Tenerife a no emitir la resolución de fondeo, necesaria para que el barco atracara, hasta que no se garantizara que las operaciones terminarían en un solo día. Poco después, la directora general de la Marina Mercante firmó una resolución invocando el artículo 299 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, que imponía la acogida del buque.
Razones para la acogida del crucero
La resolución argumentó la necesidad de asistencia sanitaria a bordo y las limitaciones operativas para mantener durante mucho tiempo a las personas en el barco, además de destacar un eventual deterioro meteorológico. También se mencionó que autoridades sanitarias españolas, en coordinación con otros países, habían organizado un operativo sanitario especial para el desembarco controlado en el puerto de Granadilla, Tenerife. Se identificó que el control sanitario sería más efectivo en un puerto preparado que manteniendo indefinidamente el buque en alta mar.
Por lo tanto, la resolución concluyó ordenando “imponer la acogida del buque MV Hondius en el puerto de Granadilla, ya sea mediante fondeo o atraque, según lo determinen las autoridades responsables del operativo sanitario”. Asimismo, la Autoridad Portuaria de Granadilla debía facilitar los servicios necesarios para la operación.