Nicolás Samper: Nostalgia y Fútbol en El Arquero que Murió en la Cancha
Nicolás Samper, un bogotano de 49 años, ha plasmado su amor por el fútbol en un nuevo libro titulado El arquero que murió en la cancha (Aguilar). Esta obra se presentó durante la Feria del Libro de Bogotá, aportando una perspectiva nostálgica del deporte Rey en un año marcado por el Mundial. A través de relatos, Samper busca rememorar tiempos en los que el fútbol se contaba a través de historias, en lugar de ser una mera suma de estadísticas y tácticas.
Un Viaje a los Recuerdos del Fútbol
En este libro, Samper presenta episodios del trasfondo del fútbol, cada vez más influido por el mercadeo y la política. Aborda temas como la violencia del narcotráfico, la desaparición de jugadores peculiares, y anécdotas del ambiente en los vestidores. Recuerda un tiempo donde el relato era fundamental, a pesar de que en la actualidad, el fútbol se ha vuelto “superaséptico”, desapegado de la emoción que antaño lo caracterizaba.
Crítica a la Modernización del Deporte
Samper expresa su preocupación por la homogeneidad del fútbol actual. Asegura que muchos hinchas no soportan ver un partido completo por su duración e interrupciones. “Hoy todo es fútbol, todo es dato, todo es opinión”, afirma, responsabilizando al periodismo contemporáneo por esta percepción. Alude a la introducción del VAR como un avance que ha restado la esencia del debate futbolístico: “El VAR ha dado justicia, pero ha eliminado la charla”, comenta.
Colombia y la Realidad del Fútbol Internacional
En cuanto a los mundiales, Samper critica que se celebren en países con poca tradición futbolística. Reflexiona sobre el Mundial de 2022 en Qatar y los próximos en Estados Unidos y Canadá, sugiriendo que la selección mexicana debería tener un rol más protagónico. Para él, estas decisiones son más un negocio que una celebración de la pasión por el fútbol.
Expectativas de la Selección Colombiana
Frente a la actualidad del fútbol colombiano, Samper ve a la selección con potencial, pero advirtiendo que no se encuentra en la élite mundial. Aunque destaca la calidad de algunos jugadores, como Luis Díaz, también ve un desbalance emocional en el país respecto a la percepción del equipo. Reconoce que, a pesar de las dudas tras derrotas recientes, el formato del Mundial podría ofrecer oportunidades para avanzar.
Finalmente, Samper comparte con humor su reticencia a hacer pronósticos sobre el rendimiento de la selección, comparando su rol con el de Walter Mercado. En su visión, el apego a las raíces del fútbol debe prevalecer ante la transformación del juego en un espectáculo comercial.