Un reciente proyecto presupuestario del Congreso de Estados Unidos ha revivido el debate sobre la soberanía de Marruecos sobre Ceuta y Melilla. Un informe del Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes, cuya existencia fue adelantada por El Confidencial, clasifica a estas dos ciudades bajo administración española como “territorio marroquí” y sugiere la mediación del secretario de Estado, Marco Rubio, respecto a su futuro.
Detalles del Informe
El congresista republicano Mario Díaz-Balart, representante de Florida, es uno de los firmantes del informe presentado el 30 de abril, que acompaña al proyecto de presupuesto de Seguridad Nacional y del Departamento de Estado. Aunque la mención a Ceuta y Melilla no se encuentra en el texto legislativo, sí aparece en la memoria explicativa del proyecto de ley 8595, el cual aún requiere aprobación en el pleno antes de ser enviado al Senado y a la Casa Blanca.
El controvertido párrafo señala que “las ciudades bajo administración española de Ceuta y Melilla están situadas en territorio marroquí” y respalda los esfuerzos de Rubio para fomentar un “compromiso diplomático” entre Marruecos y España sobre su estatus futuro.
Reacción del Gobierno Español
En respuesta a este informe, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reafirmó este lunes en el Vaticano que «la españolidad de Ceuta y Melilla, al igual que la de Valladolid y Santiago de Compostela, está fuera de toda duda”. Estas declaraciones se produjeron tras una reunión con el papa León XIV.
El Perfil de Mario Díaz-Balart
Mario Díaz-Balart, de 64 años, es vicepresidente del subcomité de Seguridad Nacional y es considerado un estrecho colaborador del secretario de Estado, Marco Rubio. Proveniente de una familia influyente de exiliados cubanos, su padre, Rafael, fue presidente del Congreso cubano bajo la dictadura de Fulgencio Batista y tío de Fidel Castro. Mario ha seguido el camino político de su hermano Lincoln, quien también fue congresista por Florida.
Díaz-Balart ha respaldado iniciativas a favor de Marruecos y en febrero último firmó una resolución en la Cámara de Representantes favorable a la autodeterminación de Gibraltar. Sus intereses se extienden también a la política de Cuba y Venezuela, siendo un crítico del gobierno de Pedro Sánchez, a quien acusó de favorecer a regímenes considerados enemigos de Estados Unidos.
Tensiones Internacionales
El debate sobre Ceuta y Melilla ha tomado fuerza en Washington, donde algunos analistas sugieren que Marruecos debería emprender una “Marcha Verde” para reclamar su soberanía sobre estas ciudades. Michael Rubin, exconsejero del Pentágono, ha calificado Ceuta y Melilla como “cabezas de playa ilegítimas” que albergan a colonos españoles.
Paralelamente, se han registrado tensiones entre Estados Unidos y España, particularmente en el contexto de las campañas militares de Washington. Un correo electrónico del Pentágono insinuó la posibilidad de sanciones contra aliados que no apoyaron a Estados Unidos en conflictos, lo que incluye revisar la postura respecto a la soberanía británica de las islas Malvinas.
A medida que las actitudes políticas hacia Marruecos evolucionan en Washington, una fuente diplomática marroquí advirtió que la situación, que antes se consideraba una provocación aislada, podría comenzar a consolidarse como una nueva política formal.