La importancia del sueño en la salud y el bienestar
Alfredo Rodríguez-Muñoz, catedrático de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, destaca en su libro Dormir para vivir (Kailas, 2026) que “el sueño sigue siendo nuestro sistema más sofisticado de reparación”. Rodríguez-Muñoz subraya que la creciente cultura de la hiperconexión y la hiperproductividad ha llevado a que dormir bien se considere un lujo, mientras que estar cansado se ha transformado en un símbolo de estatus.
La crisis del sueño en España
Según la Sociedad Española de Neurología, el 54% de los adultos españoles duerme menos de las horas recomendadas. A pesar de esta alarmante cifra, se ha visto un auge en la industria relacionada con el descanso: fármacos, suplementos, hoteles especializados y tecnología como colchones inteligentes y aplicaciones para rastrear el sueño. Rodríguez-Muñoz advierte que estos productos son solo parches a un problema mayor. “La idea es que yo te quito el sueño y después te vendo la almohada”, dice, enfatizando que no se trata de soluciones profundas.
Causas de la falta de sueño
El catedrático plantea que, a pesar de la mayor conciencia sobre la importancia del sueño, existe una paradoja: estamos en la época de la historia con peor calidad de sueño. “Vivimos en un contexto lleno de estímulos que van en contra del sueño”, explica. A pesar del creciente interés en hábitos saludables como la alimentación y el ejercicio, el sueño sigue siendo visto como un aspecto prescindible.
El impacto de la tecnología
La tecnología, incluyendo redes sociales y dispositivos móviles, ha exacerbado el problema. “La hiperconexión nos dificulta detenernos y priorizar el descanso”, afirma. Rodríguez-Muñoz menciona que incluso el CEO de Netflix considera el sueño como su mayor competencia, lo que refleja cómo ciertas empresas lucran a costa de la falta de descanso.
El costo del autoengaño
Rodríguez-Muñoz advierte que aquellas personas que se privan del sueño pueden caer en el autoengaño, creyendo que son más productivas. Sin embargo, esto puede resultar en mayores tasas de error y disminución del enfoque. “Dormir poco genera una ilusión de productividad”, señala, alertando sobre las consecuencias que pueden ir desde problemas físicos hasta perturbar el estado emocional y social de una persona.
El papel del sueño en el ámbito laboral
El experto ha trabajado en cómo la calidad del sueño puede influir en el entorno laboral. “El sueño actúa como un amortiguador, y mejorar el descanso puede llevar a mejoras en el rendimiento general”, explica. Cada vez más empresas están reconociendo esta necesidad e implementando programas que integran el descanso como parte de su cultura organizacional, promoviendo la salud y la productividad de sus empleados.
La revolución del descanso
Rodríguez-Muñoz describe la priorización del sueño en la “era del cansancio” como un gesto casi político. En un mundo que sigue acelerándose, dormir se convierte en un acto “revolucionario y subversivo”.
Consejos para priorizar el sueño
Para empezar a priorizar el descanso, Rodríguez-Muñoz sugiere cambiar la narrativa en torno al sueño y establecer un horario más adecuado. Propone cenar más temprano y crear una atmósfera tranquila antes de dormir. Además, recomienda exponerse a la luz solar durante el día y caminar, lo que puede ayudar a regular los ritmos circadianos.