El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión del viaje de sus enviados a las conversaciones de paz con Irán, programadas para Islamabad, Pakistán. La noticia fue comunicada inicialmente a dos medios de comunicación de Washington y más tarde confirmada a través de su red social, donde el mandatario expresó: “¡Demasiado tiempo malgastado en viajar, y mucho trabajo por hacer!”. Trump reiteró que cualquier falta de avances en la guerra iniciada el 28 de febrero por Washington y Israel es culpa del régimen iraní y la “confusión entre sus líderes”.
En su mensaje, Trump afirmó: “Nadie sabe quién está al cargo, ni siquiera ellos mismos. ¡Además, nosotros tenemos todas las cartas y ellos ninguna! ¡Si quieren hablar, todo lo que tienen que hacer es llamar!”.
La decisión de cancelar la misión, que incluía a Steve Witkoff, enviado especial y amigo personal de Trump, y Jared Kushner, yerno del presidente, se produjo después de que el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, abandonara Islamabad. Araqchi había sostenido una serie de reuniones con autoridades paquistaníes, sin esperar la llegada de los enviados estadounidenses, programada para el mismo día. Washington despertó con la expectativa de que los emisarios partirían, aunque sin claridad sobre los detalles de su viaje.
Araqchi dejó Pakistán con rumbo a Omán, finalizando una gira que también incluye Rusia. Desde el inicio, el ministro iraní había indicado que su visita no contemplaba encuentros con representantes estadounidenses. Sin embargo, la Casa Blanca había anunciado el viaje de Kushner y Witkoff para reanudar las negociaciones luego del fracaso de una primera ronda en Islamabad hace un par de semanas, liderada por el vicepresidente J. D. Vance. Esta vez, Trump decidió no involucrar a Vance, especialmente tras la ausencia del presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, considerado por la Casa Blanca como la contraparte de Vance.
Kushner y Witkoff han estado trabajando en un acuerdo relacionado con el material nuclear de Irán, pero la primera ronda de negociaciones finalizó sin acuerdo, a pesar de una sesión maratónica de 21 horas de diálogo. Vance explicó que la falta de progreso se debió a que Teherán no aceptó las condiciones impuestas por Washington, y advirtió que la Administración había enviado una última oferta a Irán.