El sábado por la tarde, un violento crimen conmocionó el centro de Bogotá durante el rodaje de la telenovela Sin senos sí hay paraíso. Según grabaciones de una cámara de seguridad, un transeúnte atacó a un trabajador de la producción en la entrada del Instituto Roosevelt, donde se filmaba la serie, asestándole una herida mortal en el cuello. En el enfrentamiento que se desató posteriormente, otro miembro del equipo de rodaje y el agresor también perdieron la vida. La situación fue particularmente desconcertante, ya que no hubo indicios de robo ni de un intento de ingreso al hospital por parte del atacante.
Este lunes, las autoridades informaron que se han descartado las hipótesis de un robo o un sicariato. El comandante de la Policía de Bogotá, Giovanni Cristancho, reveló que el atacante, un hombre de 24 años residente en Tunjuelito, padecía trastornos mentales. Cristancho indicó que su historial médico muestra un diagnóstico de psicosis, asociado al consumo de sustancias, además de trastornos esquizofrénicos que alteran su percepción de la realidad. El agresor tenía antecedentes de internaciones en varias instituciones y había sido denunciado previamente por amenazas a sus vecinos.
Una pista importante en la investigación fue la visita del agresor al Instituto Roosevelt un día antes del ataque. Allí, intentó obtener su historia clínica, presentando múltiples identificaciones que no lograron confirmar su identidad. El comandante de la Policía explicó que, durante ese incidente, el hombre mostró un arma blanca y fue obligado a salir del hospital por personal de seguridad. «Se volvió agresivo y, después de ser decomisada el arma, se le impuso un comparendo», añadió Cristancho.
El día de la tragedia, el agresor atacó al trabajador que estaba descansando en la entrada. La Policía indica que es probable que el atacante confundiera a la víctima con un miembro de seguridad del hospital, debido a que el equipo de filmación apenas llevaba un día trabajando en el lugar. Las circunstancias del ataque continúan siendo objeto de investigación, mientras que la familia del fallecido no ha proporcionado mucha información adicional.
Tras el ataque, cuatro compañeros de las víctimas fueron detenidos, luego de que se presentara la posibilidad de que hubieran linchado al agresor. Aunque inicialmente fueron acusados de homicidio, todos fueron liberados tras alegar que actuaron en defensa propia, un argumento que deberá ser demostrado durante el proceso judicial. Cristancho subrayó la gravedad de la situación, considerando que, de no haber intervenido, el agresor podría haber causado más muertes.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se pronunció en redes sociales, refiriéndose al ataque como un «hecho de intolerancia» y expresando su solidaridad con las familias afectadas. Galán convocó un consejo extraordinario de seguridad y, en una rueda de prensa, aclaró que se trataba de una agresión provocada por problemas de salud mental del agresor.
La Alianza Nacional de Trabajadores Audiovisuales emitió un comunicado condenando las condiciones de seguridad en el sector tras este trágico suceso. En su declaración, denunciaron la preocupante falta de atención a los protocolos de seguridad, asegurando que habían alertado repetidamente a las autoridades sobre este tipo de riesgos.
Por su parte, TIS Studios, la productora de Sin senos sí hay paraíso, destacó que el ataque ocurrió fuera del área de filmación y fue perpetrado por alguien ajeno al equipo. Aseguraron haber brindado atención a los afectados de inmediato. El Ministerio de las Culturas también expresó su apoyo a las familias de las víctimas y a la comunidad artística, resaltando la importancia de la vida y la seguridad en el ámbito cultural.
Referentes del mundo audiovisual también han condenado el ataque. Gustavo Bolívar, autor de las novelas originales, extendió sus condolencias en redes sociales, mientras que la actriz Carmen Villalobos dedicó un premio a sus compañeros de producción, mostrando su tristeza por la situación.