La FGR mantiene en reserva la necropsia de El Mencho tras su muerte
La Fiscalía General de la República (FGR) ha decidido mantener bajo reserva los resultados de la necropsia de Nemesio Oseguera, conocido como El Mencho, quien falleció en un operativo del Ejército mexicano a finales de febrero. La FGR justifica esta decisión por el “riesgo real” que supondría la divulgación de estos datos para la seguridad nacional.
En respuesta a una solicitud de información por parte de Milenio, la fiscalía advirtió que revelar detalles sobre la necropsia expondría las líneas de investigación que actualmente están en curso. La FGR argumenta que la divulgación de la información podría perjudicar el interés público y debilitar las capacidades de las autoridades para llevar a cabo las investigaciones relacionadas con los delitos por los que se le acusaba.
Operativo en Tapalpa y sus consecuencias
La muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se produjo durante un operativo realizado el 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco. El operativo fue planeado con el apoyo de servicios de inteligencia de Estados Unidos, y se inició tras ubicar a Oseguera en una zona de cabañas donde se había encontrado con una pareja sentimental. Durante el enfrentamiento, el capo resultó herido y falleció mientras era trasladado a un hospital. Su cuerpo fue trasladado a Ciudad de México y entregado a sus familiares una semana después tras cumplir con los procedimientos protocolarios necesarios, que incluyeron pruebas genéticas para confirmar la identidad del occiso.
Reacción del crimen y cambios en la seguridad local
La caída de El Mencho desató una ola de violencia en la región, aunque esta fue contenida en los días posteriores. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció que las actividades comerciales se reanudarían tres días después del operativo, aunque algunos bloqueos en carreteras persistieron por más tiempo.
Con la muerte de Oseguera, las autoridades mexicanas han logrado desmantelar temporalmente al cártel más poderoso del país. Un mes después de su fallecimiento, México y Estados Unidos identificaron a Carlos Valencia González, apodado El R3, como posible sucesor del CJNG. Este operativo, según analistas de seguridad, también es visto como un gesto del gobierno de Claudia Sheinbaum para responder a las presiones de la Casa Blanca en la lucha contra los cárteles mexicanos, especialmente desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.