El Masters de Augusta ha tomado un giro emocionante. Lo que comenzó con un claro dominio de Rory McIlroy, quien partía con una ventaja histórica de seis golpes sobre Patrick Reed y Sam Burns, ahora se ha convertido en una intensa lucha por la chaqueta verde. Tras 36 hoyos, McIlroy comparte el primer puesto con Cameron Young, ambos en -11. Les siguen Sam Burns con -10, Shane Lowry con -9, y un grupo de grandes jugadores como Jason Day y Justin Rose, todos aspirando al título en un día de golf vibrante y bajo el sol en Augusta. Este domingo se espera un emocionante desenlace, que se transmitirá en Movistar Golf de 17:30 a 1:00.
El actual campeón, McIlroy, comenzó su jornada con algunos tropiezos. Su porcentaje de aciertos en calles es el segundo más bajo de la historia del Masters, con solo un 50% (21 de 42), superando únicamente a Davis Riley, quien no logró pasar el corte. McIlroy falló un putt corto en el primer hoyo, mientras que Patrick Reed tomó el impulso rápidamente con tres birdies consecutivos, acortando la ventaja a solo dos golpes. Reed y otros competidores, como Cameron Young, Haotong Li y Shane Lowry, se unieron a la batalla por el liderato, mientras que el número uno del mundo, Scottie Scheffler, sorprendió al firmar una tarjeta de siete bajo par, demostrando que aún tiene mucho que ofrecer.
El momento crítico para McIlroy llegó en Amen Corner, donde una bola en el agua en el hoyo 11 resultó en un doble bogey. A partir de ahí, el norirlandés no pudo recuperar su ventaja inicial, y los errores siguieron acumulándose. Para complicar aún más las cosas, Cameron Young logró un birdie en el hoyo 16, lo que le otorgó el liderato. Sin embargo, McIlroy se repuso con birdies en los hoyos 14 y 15, aunque un bogey en el 17 dejó el torneo en un emocionante equilibrio entre los dos jugadores líderes.
Estado de Jon Rahm y Sergio García
Jon Rahm y Sergio García también enfrentan dificultades en su ronda. Ambos golfers comparten un marcador de cinco golpes sobre el par y han expresado frustración por su rendimiento. Rahm, que comenzó con birdies en los hoyos 1 y 3, terminó su jornada con una tarjeta de +1, destacando su incapacidad para aprovechar las oportunidades, especialmente en los pares cinco.
Por su parte, Sergio García ha reflexionado sobre su carrera, manifestando que sus expectativas pueden haber sido muy altas. Después de un cierre difícil con un doble bogey en el 17, compartió que a los 46 años, su nivel de confianza no es el mismo que a los 25 o 30. A pesar de sus retos actuales, ambos jugadores continuarán su camino en el torneo este domingo, mientras la chaqueta verde espera un nuevo dueño.